TRIATLONREAL: TRABAJO, MUJER, HIJOS....

TRIATLONREAL: TRABAJO, MUJER, HIJOS....
10:50. FULL ICAN MALLORCA. TRABAJO DE EQUIPO.

lunes, 15 de julio de 2013

IRONMAN DE FRANKFURT 2013.

Ya ni me acordaba de que era el dueño de un blog. El dueño, el arrendatario, el administrador.... la verdad es que no se muy bien como demonios se dice, pero lo cierto es que tengo un pequeño sitio donde poder escribir las muchas sensaciones, pensamientos, vivencias, que una prueba tan especial como el Ironman de Frankfurt me ha hecho sentir. Algún año espero volver, porque si te gusta el triatlón tanto como para sufrir el IRONMAN, Frankfurt es un sitio al que hay que peregrinar cada cierto tiempo a renovar los votos. Esto es así, os lo aseguro.

De como se embarca uno en esta locura, de como se compromete uno consigo mismo para preparar una prueba de este calado, de todo ese proceso que lleva a un deportista popular a inscribirse en una de las carreras más duras del mundo se han escrito multitud de libros, y desde todos los puntos de vista. Factores psicológicos, deportivos, fórmulas para compaginar vida personal y vida deportiva, de como entrenar y no morir en el intento, prepararlo en poco tiempo, en mucho, sobre en que momento afrontarlo, si estás o no preparado.... Pero todo es más sencillo. El Ironman te llama. Y punto. Me llamó hace 2 años, y me volvió a llamar este año. Y cuando te llama, se acude. Es así de simple. A todos os llamó hace más o menos tiempo por primera vez. Os susurró que deberíais probarlo. Os sedujo para que lo intentaseis. Y le hicisteis caso. Todos probasteis el sprint. Todos os sentisteis un Ironman por primera vez al terminarlo. Todos vivisteis el vértigo de nadar por primera vez en grupo, la tensión de rodar en bicicleta al límite, la extenuación de correr vislumbrando el arco de meta. Tres bautismos en uno. Todos os acordais. El resto es subir escalones con la misma sensación de ingravidez que la primera vez. El primer olímpico, el primer medio Ironman..... Un dia sales con la bicicleta, o a correr, o a nadar, estás haciendo pesas, o viendo alguna revista sobre el tema, y piensas," yo podría hacer uno ", o, " yo podría hacer otro ", o, " yo..... ". Y ya está. Es así de simple.

A título personal esta vez el sacrificio ha sido mucho menor que la vez anterior. Esta segunda vez he comprendido mejor que hacer un Ironman es disfrutar del entrenamiento, haciendo sacrificios y ejercitando la fuerza de voluntad muchas veces, pero pensando siempre en el próximo entrenamiento como una diversión motivante, y no como un deber insalvable a cumplir pase lo que pase, y pese a quien le pese. En ningún momento he sentido cansancio psicológico, y ojo que esto es algo a lo que los novatos deberíais prestarle mucha atención, si físico, porque el entrenamiento en si es cansancio y recuperación, pero nunca llegué al hartazgo, y esa es quizás la clave para preparar una prueba como esta. Cada uno tiene una vida distinta a la del compañero, con sus propios horarios, sus circunstancias familiares, etc.... y que además cambian cada cierto tiempo porque la familia crece, los horarios del trabajo cambian, mil historias que nos afectan de forma distinta a cada uno. Lo importante es pensar en que hacerlo es posible, en disfrutar del proceso que te lleva a ello, y vivirlo como algo que dentro de unos años no podrás hacer, pero que recordarás siempre como si lo hubieses hecho el dia anterior.

No voy a decir en que consistió la preparación, ni os voy a meter ahora una de mesociclos, macrociclos.... ni nada por el estilo. No os voy a decir cuantas horas he nadado, pedaleado o corrido. No os voy a enumerar las sesiones de pesas que he realizado, ni el porcentaje sobre la fuerza máxima que.... bla, bla, bla. Simplemente voy a resumiros todo el proceso de 8 meses que en este caso considero ha sido la preparación de la prueba. Haré hincapié en algún punto que aunque parezca una nimiedad, a mi personalmente me ha parecido o me ha resultado relevante, y poco más. Luego os contaré que tal fue la prueba, que sensaciones y que conclusiones a nivel personal puedo sacar. Como lo viví. Que miedos, alegrías etc... sentí a lo largo de esas 10:31, y poco más. Espero que todo este mamotreto de letras suponga la llamada para alguno de los lo que lo leereis, y recordad que solo sabe si se puede el que lo intenta.

De Octubre a Diciembre los considero un descubrimiento. La lesión en el aquiles izquierdo a finales de Agosto hizo que todo el modus operandi de estos primeros meses girase en torno a la recuperación de esta lesión. En este punto seré un poco más detallista, el resto fue solo entrenar. En Octubre empecé a moverme. Sin correr porque aun recuperaba el aquiles izquierdo. Pesas, agua y mtb hasta Diciembre, y la carrera poco a poco, con elíptica al principio y cinta después. Hacía la carrera como calentamiento a las pesas y punto. El primer dia 5 minutos. Empiezas a 6 km/h andando un minuto, a 7 otro minuto, a 8 km/h, a 9 km/h, a 10 km/h y se acabó. El aquiles es muy cabrón. Hay que ir así. Una conquista de las antiguas, el polvo después de la boda. Muy progresivo. Como una telenovela sudamericana de las malas. ¿Las hay buenas?. Poquito a poquito. Para olvidarme de la carrera a pie y todo el rosario de medios maratones,carreras populares, etc... que brotan en Otoño como una Primavera del atletismo amateur de fondo en carretera, que es el nombre académico del "corredor popular", preparé La Sufrida por Andex, una prueba de 102 kms. de mtb poco técnica, y que me tendría embromado estos 2 meses de recuperación aquilea. Os parecerá una exageración lo de "olvidarme de las zancadas", pero mi vida deportiva se la debo a la unión marital del asfalto y unas Kayano , "hasta que la tendinitis los separe", y renunciar a la media de los Palacios, la carrera del Cuervo... es jodido. Afortunadamente hubo un punto de inflexión a mediados de Noviembre, y la recuperación prácticamente estaba hecha, por lo aun que tuve tiempo de correr la Popular de Jerez y la San Silvestre, ésta última a 4 min/km. Todo un logro para el escaso bagaje que hasta ese momento llevaba. Y casi sin darme cuenta me encontraba en el mes del turrón con una base de bicicleta que me permitía rodar 4 - 5 horas en la mtb con las pulsaciones que suelo llevar en los rodajes con la de carretera y la cabra. A estos 2 meses les doy una importancia capital. Básicamente centré el trabajo en 2-3 sesiones de pesas, 2 dias de bicicleta indoor y una salida larga el fin de semana con la mtb; rellené con agua, y ese poco de carrera que hacía antes de las pesas. A partir de Enero ya empecé con la disciplina típica del que prepara un Ironman en 24 - 30 semanas, y así hasta el 7 de Julio. Creo que esto va a ser algo que repita a partir de ahora. Descansar de correr sin dejar de hacerlo, y coger la base con paseos en mtb en Otoño para hacer la prueba solidaria que organizan Rujano y los suyos en Sevilla. Es una manera magnífica de hacer pretemporada sin gastar cartuchos.

Así llego a Frankfurt. Expectante en la natación, impaciente en la bicicleta, conservador en la carrera.

Partamos de la base de que la natación y yo tenemos una relación al estilo de la que tenían J.R. y Pamella en la serie Dallas. Yo soy un cabrón que la denosta, y ella, a poco que pueda, ¡¡¡zas!!, me la mete doblada. Pero en público, cuando hay un acontecimiento deportivo, ella se engalana de boyas, se muestra en todo su esplendor, en toda su inmensidad, yo me enfundo mi traje de etiqueta, mi yamamoto de sastrería, y a hacer el papelón lo mejor posible. Y que conste que lo de sastrería es casi literal, porque costurones y remiendos tiene más que los trajes de torear del Padilla. Consecuencias, la natación creo que ha sido deficitaria en calidad. Todo volumen sin series. Sesión que más veces he repetido, 1000 + 1000 con palas + 1000 con pull + 1000 con aletas. Lo más parecido a la calidad ha sido que el último mes intentaba hacer cada bloque de menos a más. Osea, una etiqueta de Chanel nº5 en un bote de zotal. Hombre, esto ha hecho que me saltase muchos menos entrenamientos de agua que otras veces, porque vislumbraba la natación como un entrenamiento de relajación, que no me exigía y me dejaba fresco para los otros dos segmentos, pero quizás un dia si que debería haber apretado las tuercas. Eso de que el segmento más débil es el que hay que potenciar más lo puedo hacer en pretemporada, si acaso en los primeros meses de entreno, pero cuando empieza lo bueno, perder una sesión de bici o carrera para echarme al agua en Enero, Febrero o Marzo, y encima pensar en 5x400..... puagggg!!!!. 

En la bicicleta no entraré en detalles. Muy bien. Y además me he quitado un peso de encima. Debido a mi trabajo, el entrenamiento que puedo realizar de lunes a viernes es de 6:30 a 8.30 a.m. La ventaja que tiene es que lo hago solo. A mi me gusta, me relaja, me prepara para el resto del dia. El inconveniente es que es indoor. Y en una bicicleta de spinning. No es el mejor entrenamiento, lo se, pero he comprobado que puede servirme, y con eso basta. Junto al descubrimiento de los meses de Noviembre y Diciembre antes mencionado, este ha sido el otro gran hallazgo de este año. El trabajo específico, de calidad, condensado no, hiperconsensado, por necesidades del guión, en 2 sesiones indoor intersemanales, más el rodaje extensivo del fin de semana sirve. A lo mejor no llega para hacerme explotar el 100% de mis posibilidades, pero me sirve. Eureka!!!!.

La carrera la llevaba bastante bien hasta el Trisur. Pero para preparar un IRONMAN?. Con perspectiva, tengo una cosa clara, un dato objetivo, el último mes y medio cumplí con la salida larga a pie, y también fui bastante regular en las transiciones largas, pero el ser excesivamente conservador me hizo dejar a un lado la calidad. Yo no me planteaba correr la maratón a 4 min/km. Pero para correrla a 5 min/km hay que entrenar a 4 min/km algunas veces. El último entreno puramente de calidad fue el Triwhite. Un olímpico a mediados de Mayo. Y punto. Hasta ahí el caballo de Santiago es blanco. Puestos a elucubrar, quizás empecé demasiado tarde con las tiradas largas a pie. No me refiero a que desde Enero tendría que haber hecho una sesión de 2 horas todas las semanas, pero 1 cada 3, bien engarzada en el conjunto, a 5:30 min/km..... uhmm!!!..... no se, no se.... Tu hazlo así Tomás, y me cuentas.

Resumiendo, concluyo que la natación que hice es la que tenía que hacer, pero que quizás no es la que debiera haber hecho. ¿Cúantos habeis releido esto último varias veces?.... jajajaja. Es la que tenía que hacer para seguir adelante, sobreviviendo contento en el entrenamiento, porque estaba convencido de que era lo mejor, y así lo sentía. Ahora, ya se que me faltó salpimentar. Este puntito es el que a mi parecer diferencia el tener que y el deber. Espero que para la próxima, la distancia entre lo que tengo y lo que debo hacer sea más corta, o al menos eso intentaré. La bicicleta por ahora se va a quedar así. Poco margen de mejora creo que tengo con el tiempo que puedo emplear para entrenar, sobre todo, de lunes a viernes. Confio en poder crecer poco a poco sobre la base adquirida, y que haciendo lo mismo, el rendimiento sea cada vez un poquito mejor. Y en la carrera a pie, al igual que en la natación creo que me faltó, no sal y pimienta, sino curry y comino. Más pique. El sabor lo conseguí, aunque 3:57 pueda parecer mala marca, pero eché en falta esa fuerza extra que te dan las series, o al menos el trabajo interválico, y que por prudencia, semana a semana fui dejando a un lado. Pero oye, a mi me gustaría ver a más de uno a falta de cuatro semanas haciendo 4 x 2000. Dejadlo, que yo me contesto. Uno no, seiscientos y pico que entraron por delante de ti. Dejadlo, que yo me replico. Cabrón!!!!. Dejadlo, que..... bueno seguiré esta conversación conmigo mismo en privado.

El dia 7 de Julio empezó el dia 6 de Julio. El azar, disfrazado a modo de germano vestido de arbitro, y mi dejadez como guinda del pastel, hicieron que el sábado previo a la prueba se llevasen parte de la tensión y los nervios que le correspondían por derecho propio a esa noche, y a las horas que anteceden a la prueba. Ya lo he referido, y lo reitero, si una virtud tengo a la hora de entrenar/competir, es la de adaptarme a las condiciones, a las contingencias. La de sobrellevar bastante bien los problemas que se plantean en el camino. Sin embargo, el exceso de esta virtud es mi principal defecto. Hacer una costumbre de ese mimetismo con el problema, y añadirlo a la rutina postergando soluciones, termina por aumentar la dimensión de esa dificultad. Un mes entrenando, con salidas de hasta 150 kms. de bicicleta con el apoyacodos izquierdo roto por la mitad es un ejemplo. El que se rompa un dia es normal. Que lo pegue, y pueda salir el fin de semana siguiente, se me vuelva a partir en el km. 80 y haga otra vez 40 kms. con el brazo  encogido y teniendo que encogerlo cada vez que había un bote, si me apurais, también. Prolongarlo 40 dias, no. No porque además, el que hace 40 ya salgo directamente sin poder pegarlo porque no adhiere, y en un bote por poco me como el mollete en forma de trigo en la cuneta.

Lo cierto es que la potencia la llevaba tocada. A mi me servía. Un bote, se bajaba el manillar. Reverencia al socavón del firme. Honores al imperfecto estado de la red de carreteras secundaria nacional. Jalón para arriba, y a seguir. Oye, todo tan normal. Ya mecanizado. Pura rutina. Claro, para mi. Al pasar la bici a boxes, un heredero de Conan, Züsmuerten de apellido, mira el casco, los frenos, se agarra al manillar, se acopla, empuja, y se postra ante mi. Reverencia al canto. Honores a Selu. Danke, picha. Danke. El tio se yergue, me mira, y con la cara del que va a una boda y le ponen de primero papas asadas con mojo picón, sin acritud Octavio, me señala el puesto del mecánico. Horror. Yo sabía que lo de la potencia iba a tener mala solución porque una potencia de carbono chinarelli no se arregla, se tira, es como un marcapasos de plastilina, un timo que nos vale hasta que no nos vale. Lo malo es que casi no llegan a valer. El mecánico para colmo era bueno. Bueno de verdad. Hacía y deshacía con las cabras del taco como imagino que Miguel Angel haría y desharía con los bloques de mármol que a su taller llegaban. Marco. Un portugués con 6 idiomas en su haber. Le escuché hablar en 5. Portugués precisamente no. Los portugueses no tienen euros para estas pruebas. Como los griegos. Y como nosotros. Pero los españoles aun tenemos la tarjeta de crédito, aunque cada vez valga más el plástico de la misma que lo que tenemos en la cuenta. Total, que el tio ve que el problema es que las hembras donde se alojan los tornillos de la tapa de la potencia se han roto, están sueltas. En los dos tornillos superiores solamente. El carbono que recubre esa parte se ha volatinizado, y cuando se aplica la máxima fuerza a la tapa de la potencia para terminar de fijar el manillar, esas hembras empiezan a salirse. El manillar queda firme, pero los baches hacen que ceda. Marco extrae ambas hembras, encola con pegamento de contacto, y vuelve a introducirlas con sumo cuidado. Un fornicio con sigilo y mi expectación envolviéndolo todo. Entra una. Entra otra. Y listo. Espérate aquí una hora a que seque y vemos. Si no, potencia nueva. Eahhh!!!!. Alegría al cuerpo. Mis compañeros estuvieron allí en todo momento. Sus bicis ya estaban en los cajones respectivos, dormían la siesta tranquilas junto a las conciencias de ellos. La mia, al contario, guardaba una vigilia expectante dubitativa entre el perdón condescendiente, él es así, o el autogarrotazo sin remedio, por capullo. Una hora. Sesenta minutazos. Sesenta manotazos, cojones, me tendrían que haver dado. Y el haver con "v", para que duelan el cachete y la vista. Sin embargo a ellos les tenía que ahorrar esa hora, larga a la postre, de sufrimiento y espera en el paritorio, así que les dije que se fueran al lago a nadar como era nuestra idea original, y que no se preocupasen. Que ya aparecería yo por alli.

Y allí me quedé. Solo en Cannes. En la alfombra roja del paraiso de las bicicletas. Hasta ese momento no fui verdaderamente consciente del nivel que allí había. En material y lo que no es material. Cada vez que pasaba una bicicleta, y llamar a esas cosas bicicleta es como llamar a Rachel Bunchen mujer, cuando se le debe decir diosa, miraba de reojo a la mia, allí postrada en un pie metálico, desvencijada, mal limpiada, con el manillar colgando en un ademán de sumisión que le supongo al reo condenado a muerte minutos antes del fatal desenlace, y pensaba en Alfredo Landa, que en paz descanse, nominado a los Oscar de Hollywood. Ruedones de marca. Cambios electrónicos. Cuerpos con menos grasa que unos chicharrones de grillo. Horroroso. Una bofetada de economía europea disfrazada de triatlón al poder adquisitivo español. Apareció Marino, el "Vanheocukekaker" ese, al que cuando lo bautizaron y el cura iba a decir su apellido carraspeó, y además en belga, que es peor. Y digo belga y no flamenco porque en esto último se hubiera llamado Marino "el napia", y no Marino el innombrable. Total, que apareció, y a mi me pareció medio Marino, el corredor supuse que era ese, porque la parte ciclista y nadadora os juro que no la veía por ningún lado en ese escueto y alargado cuerpo. También apareció Pete Jacobs. Y bueno, allí estaba yo. Prestado del Quijote a una novela de Asimov.

A la hora y cuarto, o y media a pareció Sergio. Me debió ver la cara de un mulo mojado, con menos brillo que una vela en un estadio de fútbol en un partido nocturno, más apagado que un reloj de sol, más.... y me dijo, dame la mochila y vente a tomarte algo con tus hermanos, "levántate y anda". Gracias Papi. De verdad. Un powergel líquido, una broma y media, y a volver a por mi mente, que estaba en la bicicleta. Un mojón como Chicago. Mojón.... Chi-cago..... eh?, bah!!!, dejadlo ahí. Tras apretar los tornillos el manillar estaba peor. Así que recurrimos al sentido común. A la lógica pura. Al dos más dos son cuatro. Bueno, no así del todo. Me explico. Para un hijo de la gran Germania dos más dos son cuatro. Para nosostros dos más dos son: cinco de cara al exterior, "no soy bueno yo, ni "na", eh?", pero en realidad son tres porque dos me los he quedado by de face. Traducido resulta. Cónclave de la expedición jerezana. "Mira, picha, vamos a dejarlo como estaba, lo apretamos todo lo que podamos, e intentamos pasar la bici por la gachi esa que está con el del flequillo que tiene pinta de Lucky Lucke pero sin luck ni look, yo le doy palique a los dos, y cuando vayan a trincar el acople empujo la bici y les cuento el de la monja y el piloto". Osea, el Lazarillo versión triatleta en apuros. Y claro, como es lo que sabemos hacer, pues lo hice. Y coló. Faltó que me hicieran el coro Kino, Lole, Sergio y Antonio: "Se coló Colón, se coló Colón, se....".

Ante todo gente seria. Consciente Sergio, convencido yo, bueeeeeeno, medio convencido yo, que en ese estado el manillar era un riesgo decidimos comprar una potencia nueva, y arriesgarnos a cambiarla la mañana siguiente en boxes, una hora antes de que empezase la prueba. "Cualquier manipulación de la bicicleta una vez pasado el control de entrada en boxes, será motivo de descalificación". Decía una de las normas. El acróbata lo intentará ahora con las manos en los bolsillos, una bolsa de Carrefour con dos sandías de 5 kgs. en la boca, una avispa en el culo, su suegra rajándole a un lado, su mujer comiéndosela al vecino al otro, y su hijo diciéndole que es del Cádiz C.F.

Vuelta a la feria del corredor. Stand de Cervelo. Nos hacen el favor de llamar a una tienda, a unos 2 - 3 kms. de allí. Ok. Pero cierran pronto. Zumbando. Lole, Sergio y yo. Otra vez Sergio. Siempre está él, ¿verdad Kino?. Vini, vidi, compra. Son las 16:00 de la tarde. Estamos rotos. Pago el taxi, y al sacar la mano del bolsillo llevo tensión, no monedas. Nos relajamos almorzando con 2 cervezones de 0,5 litros y a descansar.

Es de noche. Aun. He descansado bien. A pesar de los pesares he dormido, no a tumba abierta, pero si a tumba encajada. Me visto rápido, cojo los habios de matar, le doy un beso a Mar, y hacia el hall. De allí al bus. En bus al lago. Entramos en boxes. Todos nerviosos. Los 3300. 3298 por la prueba. 2 por el desenlace que la operación potencia fuera o fuese a tener. "Tú ve aflojando aquí que yo aflojo aquí. Aguanta. Pon esto aquí. Aguanta." y detrás dos jueces viéndonos cambiar la potencia y reseteando toda su formación para ver en que capítulo ponía : ".... si un participante se pone a cambiar la potencia de la bicicleta.....". Eso no lo contempla nadie. Supongo que estarían más cerca del estupor que de su obligación a sancionar dicha manipulación. "Criaturitas españolas". Para alguien que va a correr con el eslabón perdido de las bicis de contrarreloj...... Me cagon´tó que salió bien. Y la resucitada a partir de una molécula conservada en ámbar pasó a 841 bicicletas fashioned con más dinero encima echado que Bárcenas cuando va a Suiza. Bueno, cuando iba y cuando vuelva a ir, que volverá a ir. La cosa salió bien. El manillar se quedó ligeramente doblado pero bueno. Al fin y al cabo, yo me adapto a todo, ¿no?.

A las 6:55 el himno alemán. A las 6:59 un tic tac anunciando la cuenta atrás. Todo por megafonía. A lo grande. A lo alemán. Nosotros al lado izquierdo. Trien, dosen, unen.... Yaen!!!!. Salida recta y además, mientras el resto de los participantes empezaban a nadar, nosotros aun progresamos 15 mts. con el agua por las rodillas. Que pena que no se obrase el milagro completo y pudiésemos llegar así al menos hasta la primera boya. Sergio que nadó a 1:30 el 100 pudo hasta haber hecho fotos del tinglado, pero Kino, Lole y yo, a 1:45 - 1:50, fuimos absorbidos por el grupo en cuestión de segundos. Allí la gente aprende a nadar antes que a caminar. Allí no echan los dientes, echan manguitos. Y algunos palas y aletas. Se ve que disfrutan de los anagramas y en vez de andar, aprenden a nadar. De hecho, seguramente, una vez que saben nadar desarrollan la habilidad de correr como respuesta a la necesidad vital de nadar, y poder satisfacerla lo antes posible. Se llega antes corriendo que andando, ¿o no?. Todo hay que explicarlo, hombre. Andar, lo que se dice andar, yo creo que no saben. Caminar, pasear..... que no, picha, que no. Allí todo el mundo corre, o va en bici, o está sentado en el parque pelando la pava, o pelando el kebha para comer; porque almorzar, lo que se dice almorzar, yo creo que no saben. Almorzar, tapear...... que no, picha, que no. Allí todo el mundo ingiere, o traga, come o se alimenta para subsistir, porque vivir, lo que se dice vivir, yo creo que no saben. Reirse, relajarse..... que no, picha, que no. Allí todo el mundo...... Claro ejemplo de bucle sin fin, o nueva forma literaria muy utilizada en los discursos de los políticos, eh?.

Me abrí a la izquierda. Como el UPD. Pero poco. Como el UPD. Y me quedé solo. Como UPD. O casi. Buena natación hasta que faltaban unos 150 mts. para la primera boya. Boyón, más bien. Una plataforma neumática de unos 3 x 3 metros con 2 tios encima, uno vestido de click de Playmobil buzo, y otro de click de Playmobil voluntario de Ironman. Más tiesos que un arenque ahumado en la puerta de una venta de carretera. Expectantes al principio. Chorreantes por pernil a la postre. Poco a poco me voy dirigiendo a la misma, introduciéndome en la nube de pirañas con sigilo, como cuando ibas a una fiesta de instituto sin entrada dispuesto a aprovechar en empujón de la masa para pasar gratis mientras el coro te cantaba: "se coló Colón, se coló Colón". Una patada en la cara me descoloca las gafas, y de paso la respiración. Me las pongo bien rápidamente, y sigo. Me acerco a la boya, hay dos filas de nadadores antes que yo. Sin nadar. Erguidos. Sostenidos por la flotación del traje de goma y el leve aleteo que sus manos le proporcionaban en el cuarto de metro cuadrado que a cada uno le correspondía en aquel carajinal. El camarote de los hermanos Marx era el desierto del Sahara comparado con aquello. La gente, sin posibilidad de nadar, intenta sortear la boya agarrado a ella, pero ésta, se ve que asegurada en un solo punto, lo que hace es girar. Al principio lentamente, pero a medida que iba llegando gente a la fiesta, más rápido. Y también empieza a oscilar, bascular.... No llega a zozobrar porque el click voluntario, armado con un remo, y desde la posición ventajosa que le dan las almenas de la fortaleza empieza a ponernos tiernos a los pulpos que allí habiamos arreguinchados a la misma. Ahora el aceite hirviendo. Tus muertos. Caaaaaaabrón!!!!!. (Vease YuYu, Carnaval de Cádiz. Chirigota de los "cabrones", entiéndase, "Los últimos en enterarse"). Afortunadamente oigo la voz celestial de la cordura. El sentido en el sinsentido. El Espiritu Santo. El, el, el..... El Lole diciéndome, " ¡¡¡¡Selu, picha, por la izquierda, por la izquierda!!!!".  El de la piragua parece que también lo escucha, lo entiende, lo asimila, y cede. Todo esto es un milagro hacerlo en cuestión de segundos para un auténtico bávaro, sobre todo cuando le habrían dicho 3300 veces "la boya se pasa por la derecha, por la derecha", una vez por cada uno de los que íbamos a pasar por allí, pero mira, ligero de entendederas, seguramente con algún antepasado español, comprende que de vez en cuando es mejor ceder al mal menor para evitar uno mayor, y empezamos a pasar por la izquierda. El resto de la natación es lo de siempre. Velocidad de crucero y punto. Los primeros 2100 me salen a 1:57 el 100, y los últimos 1700 a 1:53 el 100.
El 16??  del agua en 13 minutos largos. Vale, me lo quedo.


Transición creo que bastante decente y a disfrutar. En 1:18 en la bici cuando esperaba un 1:15. Bien. En la bicicleta me esperaba un paseo majestuoso sobre Frankfurt y sus aledaños. Oye, y así fue, pero los primeros 20 kms. me descolocaron un poco. Sabía que la gente salía del lago escopetada. Y que el tramo de autovía hacia Frankfurt lo hacían follados. Pero bueno, suponía que mi follado iba a ser superior al de muchos de ellos, cosa que no fue así. Desde el principio pensé en la carrera en su conjunto. Por eso no llevé ni cuentakilómetros ni reloj. Solo pulsómetro. Entre 130 - 140 debería moverme en la bici, y entre 140 - 150 en los repechos. Y así hice. Desde el kilómetro 1. Desde el metro 1. Total que esos 20 kilómetros se ve que la gente sujeta menos la adrenalina y le da al pistón con ganas, y yo por allí, empezando a asustarme, porque pensaba que lo de guiarme por el pulso no iba a ser buena idea, e iba a tener que subir el rango de trabajo a falta de referencias cronológicas. Sin embargo es pasar por meta, coger una carretera de un solo carril por sentido, y empezar a sentir el viento en contra. Oye, como mola esto, ¿no?. La gente empieza a calmarse, a tranquilizarse, a ¡¡¡joderse!!!, y ¡¡¡zasca!!!, uno, dos, tres..... adiós, adiós, hasta luego, recuerdos, autógrafos luego..... Jo,jo,jo.

Sin embargo, el camino de rosas está en otro sitio. El Ironman no es mal camino, pero siempre hay baches que sortear. En torno al kilómetro 30 sufrí un contratiempo del que pensé iba a escapar peor, pero por fortuna, supe reponerme y salir indemne. Al pasar por The Hell, un repecho de adoquines que tuvo que hacer alguna escuela de albañiles el año de Maricastaña, los botes que daba la bicicleta, algo parecido a los que daría la primera lavadora que se inventó si aun funcionase, hacen que pierda todas las sales. Todas las capsulitas con mi sodio, mi potasio, mi tesorooooo, al suelo. La idea original era alimentarme con los 4 botes de hidrato líquido que llevaba, tomar sales cada hora, y agua e isotónico de la organización según me viese. La primera de sales la tomé. Al echar mano de la segunda me di cuenta de que allí no estaban. Sobre la marcha cambié de planes, suplementaría con más isotónico y geles para paliar esa carencia de sales, y ya en la maratón recuperaría las sales, ya que había dejado 4 cápsulas en las zapatillas de correr. Sobre el kilómetro 70 un bache se lleva un bote de hidratos. Coño!!!!. Aquí no conocen el MOPU?. A pesar de todo la cosa marchaba.



Por la mañana, a pesar de que en el guión original no entraba utilizar la bolsa del kilómetro 100 de bici, la dejé con un par de sandwiches y algún pastelito. Por si las moscas. Mano de Santo. Como la de Romay. Me tomé el emparedado de jamón serrano y Gloria bendita. no iba mal, pero ese par de minutos erguido, terminando de subir el repecho tras el segundo paso por la cuesta de los pelotes, zampando, moviendo el bigote, tragando.... ¡¡¡Uhhhmmmm!!!. Me debería haber tomado los 2. En fin. Hasta el 180 sigo pasando gente. En pulso. Cada vez más secos. Más fuertes. Mejores bicis. Me crezco. En torno al kilómetro 110 otro bache hace que el apoyacodos derecho se doble, bastante. Se me queda en 45º. Pero aun así voy de escándalo. En un tramo de falso llano me echa cojones un rubicundo sobre 5000 euros en material. Te paso, me pasas, te paso, me pasas. ¿Ahhh, si?. Vale. La carretera gira a la derecha, el aire en contra del todo, le tomo el rebufo, le paso cerquita, levanto el brazo derecho y le señalo el apoyacodos doblado, pongo de nuevo el brazo y me voy a las 155 pulsaciones. El a lo mejor no sabía que le estaba diciendo. La traducción es "dame a mi tu bici que me la merezco". Llego a Frankfurt.

Transición de manual. Me quitan la bici. Cojo la bolsa. Casco fuera mientras corro. Las zapas se quedaron en la bici. Cojo las babuchas, las sales, guardo el casco. 1:37 y a correr. Veo de nuevo a las niñas. Me siento estupendamente. Por fin una referencia horaria, 6:35, uahhh!!!. Si corro en 3:30 me cuelo en meta rondando las 10 horas, y corriendo en 3:45 sobre las 10:15. Aun en 4 horas estaría en 10:30. Corro, corro, corro. El planteamiento es el mismo. Correr rondando las 140 pulsaciones e ir viendo como marcha el cuerpo. Los primeros kilómetros voy muy bien. Incluso me tengo que frenar. El calor, rondariamos los 30º, no me afecta. Esponja a la nuca, aguantada por el mono, algo de líquido y algún gel, y poco más. Hay 5 kilómetros con el aire en contra y el sol de espaldas que son muy cómodos de negociar. Del 7,5 al 12,5; 18 al 23; 28,5 al 33,5 y 37,5 a meta, con el aire de espaldas y el sol pegando de frente, duele, hace pupa. El primer paso por meta, con 10,5 kilómetros a la espalda, me hacen pensar en la campanada. Voy muy fresco. Pescado del dia. En el crono de entrada a meta veo el tiempo, y a pesar de haber parado en varios avituallamientos, había uno cada 2 kilómetros, la vuelta ha salido en unos 53 minutos. Clavados los 5:00 el kilómetro. Solo 3 vueltas para la gloria. Solo 3 cucharaditas para el helado, niño. Por papá, por mamá y por el hermano. Vamos. La segunda vuelta me pego a los talones de una germana. Menuda ella. Del Eintracht, el equipo local. Buen ritmo. Me lleva a 145 pulsaciones. Zancada breve, pero buen ritmo. Lleva una vuelta más que yo, y se que esa rueda es la buena. Demasiado. La engancharía en el kilómetro 12,5, y la aguanté hasta el 18, justo cuando a mi me daban la segunda pulsera y a ella la tercera. No se me escapó porque ella acelerase, o porque yo aminorase. La germana pasaba por los avituallamientos como el levante por Valdelagrana. Como los pros. En el rengue justo después de coger las pulseras me toma 20 mts. En el rengue 2 kilómetros más adelante otros 20. Adiós amor de mis amores.



Segundo paso por meta. Aun voy bien. 20 kms. y continuo en pulso. Veo el crono y pasó algo más lento. Pero voy de sobra y sobrado. Pero oye, es pasar a las chicas, saludarlas, pasar el 21, y catacrack!!!. Se acabaron los rengues. Directamente a pasar la noche en Marismillas. Bajón. Es como si eres un niño, la noche de Reyes te levantas a hacer pipí, y pillas a tus padres poniendo los regalos, y además, en un arrebato propio de los anises de la época y las acostaderas de los churumbeles, los trincases fornicio súbito junto a tu galeón pirata de los clicks. Pues igual. Rejón. Paro en el avituallamiento, y lo confundo con un bautizo. Agua, agua, agua, agua. Bizcocho, bizcocho, bizcocho. Bizcocho de fres, bizcocho de fresa, bizcocho de fresa. Galletitas saladas para el camino. Coca Cola. Isotónico. Isotónico.Y uno último de agua, para echarlo abajo todo, hijo. Anduve. ¿Tiempo?, poco. La unidad horaria a partir del kilómetro 20 de la maratón del Ironman no es el minuto ni su fracción el segundo; es el gel y su fracción el vaso de agua o isotónico. Todo el mundo se para y anda hasta que se termina el gel y el agua. ¿Cúanto andaste?, un gel y dos vasos de agua, y me puse a correr.... a correr. Jaaaaaa. Todo a partir de ahí cambió. Anduve poco,  de verdad, pero correr.... Del kilómetro 23 o 24 al 27 o 28 me puse al rebufo de, "son tus perjumenes mujer, los que me sulibellan" , seguro, seguro, que no se escribe así., otra alemana.  Más larga ésta. Más lenta. Pero a mi me distraía. Y lo mismo. Al pillar la tercera pulsera, ¡¡¡zas!!!, me dejó como a un perro feo en verano. Tras 4 kilómetros angustiosos, con el sol diciéndome "hazle caso al Grillo, a la corta, a la corta", y yo contestándole "si, picha, a la corta. A la Corta a comer angulas", entiéndase la barriada rural de la Corta, famosa antaño por las angulas que allí se comían a no muy excesivo precio, cuando el Guadalete era un rio y yo un crio, tras ese angustioso cuatromil, llego a meta y pienso que a la siguiente se acabó. Por supuesto todos los avituallamientos son una bacanal de líquido y más líquido. Geles no me apetecían, bueno si, el Geniol postcarrera en mi duchita de mi alma, ese si, pero de estroberi con sus muelas, y sus muertos con banana, nasti de plasti. Más comida tampoco. Solo guasa (agua en alemán), que tiene guasa la cosa, guasa con gas, que beben allí,  iso (isotónico) y cola (Coca Cola). Siempre la misma retahila. Guasa, guasa, guasa. Iso, iso, iso. Cola, cola, cola. Y yo Gluc, gluc, gluc.... Más seco que el higo de una momia. En fin. Que solo 10,5 kilómetros para terminar. Miro el crono. Tardo un kilómetro en interpretarlo. Tres en hacer los cálculos. Otros dos en recalcularlo para ver si el cálculo anterior estaba bien calculado. Otros tres en reinterpretar el recálculo. Venga, a por ello. Si corro a 4:00..... Cáspita!!!!, pegaba un taco pero con lo del higo de la momia tan cerca como que no, si ya estoy aquí!!!!!. Ultimos metros. Busco a Mar. La veo. Tiene el capote. Me lo da. Por fin. Me lo pongo como capa, a lo Superman, y corro buscando la meta. Unos 150 metros faltarían. La gente me lanza oles dignos de las Ventas, y algún bávaro se atreve con el torero, torero. Ultimos 25 metros. Recta final. Mi nombre, soy yo. You are an.....


Stop. Quietos. Falta algo. Antes de que el chip diga que Selu ha llegado, que ya pueden sacar las tarrinas de chicharrones y el queso picamente en la postmeta, me detengo, torero. Me quito la capa de los hombros. La prendo del brazo izquierdo de forma distraida. Petulante. Uno las piernas. Levanto el brazo derecho y abro la palma de la mano. Media grada agradece la sombra. Traslación taurina bajo el arco de meta. Los voluntarios se rien. Me rio hasta yo. "Al público de Frankfurt por sus ánimos, su empuje, su entrega. Por hacernos sentir especial a cada uno de nosotros. Del primero al último. Llamándonos por nuestro nombre. Admirándonos por lo que haciamos, tardásemos lo que tardásemos. Con respeto. Mucho respeto. Pero con alegría. Más que respeto. A todos los españoles que allí había. Españoles de España. Sin banderas. Hijos del pincho y la jarra de vino de la casa. A Mar. Que esta vez no te he robado tanto tiempo, ¿eh?. Y a mis leones. Que esta vez no estuvieron con su papi, pero que volverán a estarlo en el Iberman. A todos. VA POR USTEDES". Y ahora si. Me faltó el rabo pero me gané las dos orejas, cojones. Me ponen la medalla. El dueño del tinglado se acerca, me da la mano, y yo le digo "congratulations for the Ironman". Se rie. ¿Me vio a mi o a mis 500 euros?. No lo se. Un voluntario se acerca y me pone una toalla al cuello. De Rafael de Paula a Rocky Balboa; si por la noche soy capaz de ser Nacho Vidal dono mi cuerpo a la ciencia. Entro en la postmeta. Me veo entrando de espaldas junto a mi cirineo de camiseta roja con el símbolo de la M y el punto en la espalda. Me veo irme. Alejarme poco a poco. Desaparecer dentro de los finishers. Sin embargo sigo en la meta. Esperando.  Inquieto. Ansioso. Mientras el cuerpo descansa el espíritu está preparado para la próxima batalla. No hay lugar a la tregua. El enemigo es fuerte y hoy le vencimos, pero volverá, y estaremos preparados. Esto es así. Así somos. Somos Ironman.  


domingo, 9 de diciembre de 2012

MARATON MTB LA VALIENTE.

En capítulos anteriores..... Así empezaban algunas series americanas, sobre todo, de la década de los ochenta e incluso de los noventa, cada capítulo. Te soltaban un rápido resumen de lo más importante que había sucedido en las anteriores entregas de la serie, y a continuación empezaban con el capítulo en cuestión.  Ponerse al dia sería complicado, además de largo y aburrido. Como mi vuelta al blog coincide con la crónica de la prueba que sirve de título a la entrega de hoy, me limitaré a hilar un breve memorando de lo que ha pasado desde la última entrada y que enlaza bastante bien con el hecho de que ayer en Santiponce me lo pasase pipa corriendo los 102 kms. de la ruta larga de la maratón de mtb La Valiente, la Sufrida por Andex.

En Septiembre me hallaba yo en la nube. No la de Movistar, sino la de la preparación para el Trisur. Tras un verano algo irregular y con bastante trabajo, más debido a los ajustes de personal que a otra cosa, en Septiembre me encontraba bastante bien a pesar de todo. El triatlón de Chiclana supuso un empujón de moral, y a mediados de mes pensaba en dar los últimos retoques a la preparación y dejarme ir hasta el 13 de Octubre, fecha en la que se disputaba el Trisur, Y he te aquí que el dia 23, viernes, pensaba en hacer la última tirada larga antes de la prueba, y a partir de ahí ir reduciendo el volumen máximo a pie hasta la prueba. 1h:15 a 4:30 y punto. Y así fue, solo que el punto fue punto y final a mis expectativas en el Trisur. Una tendinitis en el tendón de Aquiles dio al traste con todo el trabajo del verano. Aun había 3 semanas de por medio, pero tras una semana en el dique seco, y a pesar de la mejoría, ver que aun cojeaba al andar a los 7 dias de la aparición de la lesión hizo que descartase la carrera a pie en la prueba y solo pensase en hacer la natación y la bicicleta. El resto no importa.

La recuperación desde entonces ha sido lo más importante. Para ello he seguido el patrón del paciente con paciencia, esto se resume así: "ya no me molesta andando, y los ejercicios los hago también sin dolor, pues eah!!!, otra semana más sin correr por si acaso". Precaución.

Los corredores lesionados son los seres más impacientes del globo. Y además los que más se testan. Autotestan diría yo. Con tres dias de lesión ya piensan en probarse un poco. Y al doctor van con estas de " si me doblo de este lado y corro de puntillas y con un florero en la mano no me duele pero si......" paparruchas. Y hablo en tercera persona y con conocimiento de causa por el mismo motivo, yo he sido así. Sin embargo, con los años me he dado cuenta de que la prueba más importante que hay que preparar cuando uno está lesionado es la de su curación.

Los triatletas lo tenemos fácil, muy fácil. Siempre, o casi siempre, vamos a poder pensar en algo que nos distraiga de esa dichosa dolencia, algo que nos sirva para paliar esa impaciencia y nos permita evadirnos de esa sensación de que el tiempo pasa lento y nunca es suficiente para terminar de curarnos. Así lo hice yo, jugué mis cartas, y aposté por prepararme una prueba de mtb a primeros de Diciembre, fecha en la que pensé que iba a poder volver a entrenar la carrera a pie, pasando así Octubre y Noviembre pendiente de los pedales y ajeno a las zancadas.

Así llego al dia 1 de Diciembre. Ya llevo 2 semanas flirteando con la carrera a pie, llegando incluso a rodar 35 minutos el pasado jueves con el patrón 3x(2´andando a 6km/h + 3´ trotando a 8 km/h + 3´a 9 km/h + 3´a 10 km/h). Es decir, he adelantado 2 semanas el inicio de la carrera a pie, pero afortunadamente la cosa marcha. Voy muy despacio, pero bueno, así debe ser. El objetivo es poder rodar 12 km/h en una hora el dia 1 de Enero sobre tierra. Me iré por los carriles de las viñas. Y así saludaré al 2013 y su puta madre. Esto último más que nada por si las moscas. Lo de la madre del 2013, digo. La inercia. Tras 5 años diciendo el 31 de Diciembre: "menos mal que se fue ya el 20-- con su puta madre", pues uno se espera que el siguiente también sea de madre de las que comercian con su cuerpo.

Tras un mes y medio donde 2 sesiones de técnica de unos 1500 mts., 2 sesiones de pesas, y 3 dias de bici han sido el patrón de entrenamiento, me encajo en Santiponce para enfrentarme a los 102 kms. que forman el recorrido de la prueba. Dos sesiones semanales de 1:30 de ciclo indoor y una salida larga de unas 3 - 4 horas, todo bastante bien trabajado deben ser suficientes. 

Las últimas semanas habían sido bastante propicias climatológicamente hablando. La semana pasada ya pude comprobar que los carriles se habían secado bastante con respecto a las lluvias de Octubre y principios de Noviembre, y todo hacía prever que la prueba sería una gozada en cuanto a que sus exigencias técnicas no eran muy altas si bien, su perfil si en continuo sube y baja si que iba a exigirme lo suyo, pero con piso seco todo sería cuestión de poner cadencia hacia San Pedro, y apretar hacía los infiernos.

A las 9:00 ya estoy en la salida saboreando el ambiente. Los Cantores de Híspalis por megafonía. Un popurrit. El enamoramiento de la gata Robustiana y Mizifú, la prensa, a bailar.... todo muy de Santiponce. Los comentarios son de que las lluvias del dia anterior lo han dejado todo bastante embarrado, y que la cosa para los de la ruta larga va a estar simpática. Afortunadamente acertaron lo mismo que yo con el cupón del viernes, nada. A las 9:15 empezamos. Y a las 9:20 me paro para subir el sillín un par de centímetros. No iba cómodo. Una pena. Aunque el tramo competitivo era más adelante, mi objetivo era tardar lo menos posible en el total de la prueba. Y aunque salí delante, esa parada tan pronto hizo que me pasase mucha gente en los primeros compases, sufriendo luego el esperado tapón, siendo más difícil recuperar puestos. Desde las primeras pedaladas pude comprobar que el terreno no estaba tan mal como se aventuraba, y con una cadencia alta, siempre entre 130 - 140 pulsaciones, me dispuse a disfrutar de la prueba.

El recorrido es sencillo pero exigente. No es muy técnico. No tiene zonas pedregosas en exceso, ni saltos, ni  pendientes pronunciadas en bajada, pero es un continuo sube y baja. Desde el principio hasta el final. La táctica era clara, entrenar fuerte pero de forma controlada. En los repechos cadencia, desarrollo fácil. A pesar de ello, el hecho de no bajar la guardia hace que el pulso se mueva en torno a 160 -165 en esas zonas. Una vez arriba bajar la cadena y darle cera al asunto. Me ha venido muy bien la prueba porque el orgullo personal es siempre un gran motivador, y bastaron un par de repechos en los primeros kilómetros adelantando a un grupo de 4 unidades que en los descensos me pasaban a mi para que me dijese: "o dejas de tocar el freno de los cojones en los descensos o nos vamos a casa". Y adiós al grupo. Oye, y mucho mejor a partir de ahí. En los repechos pasaba a mucha gente con desarrollos duros pegando cabezazos y bandazos como si estuviesen echando un polvo sobre la bici. Me chocaba tal extremo, ya que la mayoría tenían pinta de ser avezados ciclistas de las ruedas gordas, pero a lo mejor por eso mismo el tercer plato para ellos es "solo" cosa de grandísimas dificultades. lo cierto es que yo cada vez que podía lo metía y adelante. El protocolo era fácil. Lanzado en el llano apretaba un puntito en la base, aprovechaba la inercia, e iba bajando piñones progresivamente acomodados a una cadencia muy ágil. Arriba llegaba fresco y a darle fuerte hacia abajo una vez superada la fase de la cagancia.

Así fueron pasando los kilómetros. La única pega del dia vino en los 2 pinchazos que sufrí en la zona cronometrada del recorrido. El primero por el terreno, y el segundo por las prisas al cambiar la cámara. Tiene toda la pinta de, o bien pellizco al montarla, o bien que no reparé en comprobar la cubierta en el primer caso. Afortunadamente solucioné rápidamente ambos cambios cambios de cámara y de nuevo a la guerra.

En 5 horas peladas de tiempo real llegaba a meta. En ambas paradas por los pinchazos detuve el crono y cuando llegué de nuevo a Santiponce ese era el tiempo que marcaba el Polar. 144 pulsaciones de media, lo cual está muy bien para las alturas de la temporada en las que nos encontramos, algo cargado el vasto interno de la pierna izquierda, pero contento de haber hecho mi primera maratón de mtb. Y seguro que no será la última.

http://www.lasufrida.net/amilasufrida/?page_id=573



martes, 21 de agosto de 2012

PARECIDOS RAZONABLES.


Los mercenarios.





Los mercenarios 2.


Menos mal que no he tenido que llamar a la entrada "PERECIDOS RAZONABLES" jajajaja.

Juanma, Silver, Mariscal, Lucky, Selu, Corchero, German, Kino, Cid, Charlie, Sergio, Alvaro y Ernesto.

martes, 14 de agosto de 2012

Is anybody out there?. (PINK FLOYD).

Hoy es festivo. Tomás dice que fiesta de guardar, pero para la mayoría será fiesta de gastar, al menos el que pueda. Si, tranquilo Mariscal que se que ese guardar tiene otro sentido, pero hombre, tengo derecho a un rápido juego de palabras después de tanto tiempo sin escribir aquí, ¿verdad?.  Pues eso, que no se labora, y como buen triatleta que soy aquí estoy en planta dispuesto a irme en breve al gimnasio para una sesión de fortalecimiento general y después nadar unos 2500 tranquilos. Es lo que ahí.

Son las 7:30 a.m. y mientras la mayor parte de la gente aun anda en el séptimo sueño, los que practicamos algún deporte ya nos hemos despertado y estamos esperando a que el sol suelte el primer rayo para empezar con la rutina de entrenamiento que hoy toque en suerte. Y hoy, no se porqué razón, me he acordado de que yo tengo un blog. Un sitio donde de vez en cuando soltaba alguna ocurrencia y que luego consultaba para ver si alguno de los que me leeis había dejado algún comentario sobre eso que había escrito. Una consulta parecida a la que hacíamos cuando en la universidad íbamos a ver las listas de notas de algún examen. "Yo creo que tendré 5 comentarios.....". 

Bueno, pues después de tanto tiempo he decido escribir algo a modo de reencuentro. Algo que sirva para reencontrarme con los que me leíais. Es una sensación rara. Como cuando después de las vacaciones de verano volvíamos al colegio a ver a nuestros compañeros de toda la vida y lo primero que nos ocurría era que no sabíamos que decir, aunque a los dos minutos ya estábamos todos corriendo por el patio juntos. 

Espero que pase lo mismo, y que dentro de poco corramos todos juntos por aquí, por que supongo que alguien seguirá por ahí fuera, ¿no?.

jueves, 28 de junio de 2012

SERGIO RAMOS. SABER COMPETIR.

Mira que eché pestes el dia que el artista de Sergio Ramos mandó el balón al carajo el dia de las semifinales de Champions de este año. Y lo mandó al carajo porque lo tiró como un mal defensa de segunda B. No supo competir en ese momento. Le pudo la situación y tiró por la calle de enmedio. La piñata la partió, y ¡¡hala!!, caramelos para todo el mundo, para los del Bayern los mejores. Pero bueno, como se suele decir, y es verdad, hay que estar ahí para lanzarlo.

Mucho he hablado con vosotros de lo que es saber o no saber competir. En los comentarios que hice tras el ICAN reflejé incluso mi admiración hacia Alvaro y Rubio por su valentía a la hora de afrontar el dia clave. A ellos por supuesto les tendría que añadir a muchos de vosotros como Sergio, David, Alberto.... gente que siempre da el 110% y son más fiables que un Volvo, acordaos del slogan que decía "respuesta segura".

El destino es siempre, no a veces, muy caprichoso, y quiso que ayer, el bravo de Camas, tuviese la oportunidad de redimirse de aquel error, pero además a lo grande. Y lo hizo. Aprovechó su oportunidad. Supo competir. No se si tiene mucho que ver con el triatlón, pero bueno, ahí os dejo esto.

miércoles, 27 de junio de 2012

Adiós primavera, adiós.

Se fue la primavera. La que la sangre altera. Esa, esa. La loca de dieciocho años recien cumplidos que le pone al calendario minifalda, escote, y alarga los dias a costa de las noches como escusa para el disloque nocturno, la fiesta..... el mamoneo en general, ya sabeis. Se fue y se llevó la astenia, los picores, el polen, el moquillazo, los ojos rojos, al menos los debidos a las alergias porque los debidos al tinto con limón son ahora cuando aparecen, pero esos no pican. Se marchó y hasta dentro de algo menos de 300 dias no volverá. Adios, chochete, adios.

Y llegó el verano. Hace algo menos de tres dias. El estio, es un tio. La misma palabra lo dice. Un veinteañero pletórico de energía. Un machote, vamos. Chicarrón del norte a sus órdenes. Con tiempo y ganas para todo. Con empuje, con fuerza, vigoroso.... joder, parezco José Luis Moreno: "con empuje, con fuerza, vigoroso.... ¡¡¡Uhh, uhh!!!". En fin, que llega el tiempo de los largos entrenos a las 7:00, con la fresquita, y por la tarde, también con la misma acompañante. El tiempo de nadar en el mar y correr por la arena de la playa..... o la del picadero de Chapín, ¿eh, Rubio?. Lo único malo es la hora. Las diez de la noche son las diez de la tarde. Y eso es una (pasada-aa+ut)= putada. Pero bueno. Se ahorra energía eléctrica, aunque se derroche energía humana. Sencillo problema matemático, partiendo de la base de que la gente más o menos normal se acuesta de noche, por supuesto sin contar aquellos individuos que por motivos laborales ven alterado ese patrón general de sueño, si un sujeto se levanta a las 6:00 y se acuesta a las 22:00 duerme 8 horas, perfecto. Pero si se acuesta a las 24:00 y se levanta a las 6:00..... pasa lo que pasa. Y así no hay Dios que tire.

Bueno, queda claro que me alegro de que la spring haya dado un sprint al baúl de las estaciones, y de que por otro lado el summer haya hecho acto de presencia. Y para muestra un botón. Esta semana, por fin, después de un mes de Junio para echárselo a los leones..... buenos, ni ellos le hincarían el diente, se puede decir que he vuelto a entrenar medio en condiciones, y eso que la carrera a pie aun la estoy haciendo de modo simbólico esperando que el milagro de Fátima se obre de nuevo y el isquiotibal, izquierdo ahora, vuelva a estar al 100%.... y por lo visto el nervio ciático deje de estar como Angela Merckel. Gordo no, sino irritado; que por lo visto también él tiene algo de culpa en mis perennes molestias isquiogluteras. Pero al menos el agua, la bici y las pesas han alcanzado el pleno en cuanto a cumplimiento del programa de entrenamientos..... que la verdad es que tampoco ha sido muy exigente, pero bueno, ahora se trata de hacer una "reentre" recuperando sensaciones que ya habrá tiempo de echar el hígado por la boca, ¿eh, Juan?.

Y esta vez quiero hacer hincapié en la salida en bici que me marqué el sábado. Sobre el papel eran unos 120 kms. de terreno no muy exigente, pero con una zona intermedia de toboganes que hacían que en total se ganasen unos 1300 metros de ascensión en ese centenar largo de kilómetros. Los deberes a realizar estaban claros. Los primeros 45 minutos eran de calentamiento. Poco a poco ir subiendo el ritmo hasta alcanzar las 135 ppm. Luego tenía que hacer la serie principal de 2:30:00 en lo que se llama Z2, entre 135-145 ppm, que viene a ser como el segundo escalón antes de que te pongas morado y te entren unas ganas terribles de tirar la bici a una acequia y llamar a un taxi para que camino de casa le llores al hombro al taxista diciéndole "...no pude hacer las dos últimas series, no pude.....". Luego vuelta a la calma que en este caso, y por haber alargado más de la cuenta, fueron 45:00 entre 125-135 ppm. He de decir que la salida estaba programada para unas 3 horas de bici, pero como me apetecia hacer esa ruta pues la hice, y punto. Cuando cuerpo y espíritu quieren, es que quieren. Ya está.

A las 6:50 estaba en la calle. La hora en que los basureros dan por limpia la ciudad y las farolas estiman que ya hay suficiente luz como para dejar de trabajar hasta la noche siguiente. La mañana, sencillamente espectacular. Soberbia. Para echarse a la calle y hacer cualquier cosa. Pero creo que ni un 5% de la gente estaría haciéndolo. La culpa es nuestra y de nuestros horarios. Las 10 de la noche no pueden convertirse en las 10 de la tarde. Eso no es normal. Lo del cambio horario no tiene ni pies ni cabeza. Lo normal sería funcionar de 6:00 a 14:00, que ojo, sin el cambio horario a las 6:00 sería de dia y uno se podría levantar sin esa sensación tan rara de saltar de la cama, mirar por la ventana, y ver que aun es de noche. Después comer, descansar, y volver a funcionar de 18:00 a 22:00. Ahí reposo y a las 23:00 al catre y hasta mañana. Pero que conste que el descansar después de la pitanza debe ser un siestorro de los de etapa del Tour de 215 kms. más plana que Esther Cañadas y con un sprint de esos limpios que gana Cavendish desde su casa. Pero no. Como aquí cambiamos la hora para ahorrar energía, pues uno se levanta por la mañana y parece mediodía, y se acuesta después de que la carroza de Cenicienta se haya vuelto a convertir en calabaza porque a las 22:00 todavía es por la tarde. En fin.... que la mañana la disfruté yo y pocos más.

De Jerez a Nueva Jarilla, luego Torremelgarejo y de ahí a Jédula. Giro a la derecha y a buscar la Junta de los Rios. Al llegar a la venta del mismo nombre giro a la izquierda, pero ojo, que a unos cien metros nos econtramos con una pequeña carretera justo enfrente de un puticlub de pueblo, un local con dos candiles rojos, cuatro macetas con una remolacaha cada una, y las gachís con más vello en lo bello que el Hombre de las Nieves en el témpano. Al final de esa carretera nos encontramos con una barriada rural, La Vega de los Molinos, donde 2 caballitos de hierro son un parque infantil, un kiosko un centro comercial, y un señor sentado en una silla a la puerta de un bar tiene el récord de peonadas cobradas del PER si haberse bajado de esa silla. En el cruce giramos a la diestra y buscamos San José del Valle. Al llegar a la localidad recientemente independiente de Jerez porque unos cuantos de allí pensaron que para qué iban a mangonear unos desde Jerez si ellos podían hacerlo incluso mejor desde allí, justo al pasar la venta Durán famosa por los guisos con carne de caza y unas teleras de pan que no os cuento giramos a la izquierda y recorremos toda la Avda. de la Independencia que cruza la localidad en su totalidad. Una vez salimos de San José seguimos por la misma carretera sin desviarnos. Tras un repecho de unos 2 kilómetros con un tramo inicial más pronunciado que la palabra crisis empezamos un tramo de continuos sube y baja curveados que van a llevarnos hasta el cruce de la venta la Liebre. Esta parte del recorrido se caracteriza por la cantidad de políticos que hay en el campo pastando pasto, y no pasta, que es con lo que les gusta a ellos pastar. Una vez en el cruce giraremos a la derecha buscando Paterna. Cuando lleguemos a la ciudad cuna del cantante flamenco "el perro de Paterna" seguimos hasta toparnos con la via principal del pueblo, si giramos a la izquierda saldremos dirección Medina, en nuestro caso tomamos la derecha, y a unos 50 metros otra vez a la izquierda para buscar la venta Andrés, y ya desde allí retornar a Jerez por la via de servicio que va paralela a la autovía de Los Barrios.

Desde la venta la liebre hasta Jerez me tocó levante, o bien racheado, o bien a favor, lo que hizo que en 3:45:00 estuviese en casa, unos 15 minutos antes de lo que había previsto. Recorrido muy bonito para hacer unas 4 horas de bici por sitios por los que normalmente no circulamos. Y lo mejor de todo fue sentir de nuevo buenas sensaciones en la bici y recuperar esas medias en torno a 31 -32. que durante el invierno había mantenido cuando me escapa en solitario a darme un vueltazo en Z2. Lo dicho, Adiós primavera puñetera.

jueves, 7 de junio de 2012

LA TRISUFRIDÍSIMA.

Ha nacido una estrella, y de la mano lleva un estrellado, al menos este año. En plena vorágine de pruebas y más pruebas a 120 euros para los primeros en inscribirse, inscripción ésta que debe cumplimentarse y por supuesto abonarse con más meses de antelación que los que dura un embarazo, aparece en el calendario un triatlón a 40 euros. Bueno, para ser justos no es un triatlón, y quizás eso fue lo que hizo que su número de participantes no fuese alto, pero para hacer honor a la verdad, por ese precio y con esas características, tal y como está el patio, solo le faltaba a la prueba un envoltorio con lazo y una tarjeta de felicitaciones. Osea, un regalo, obsequio, presente, premio, como querais llamarlo.

A priori iba a resultar duro, durillo, sería lo más correcto en función de las expectativas que me hacía acerca de la prueba. Un mini Titán, como decía alguno. Sin embargo resultó ser toda una encerrona. Una trampa mortal, al menos para el ego de algunos de los que allí estuvimos. Sobre el papel eran 57 kms. de bici desde Ronda hasta el pantano de Zahara donde debíamos subir Montejaque, que es algo así como La Arqueña con sobrepeso, pero ya está. Nadar 1000 metros en dicho embalse, que tampoco es para sentirse un David Meca. Montar de nuevo en la bicicleta tras el chapuzón y enfilar hacia Ronda esta vez subiendo el Puerto de Las Palomas, seguir hasta Grazalema, y tras subir Los Alamillos, que es como La Arqueña tras una dieta hipocalórica, girar a la izquierda para buscar Ronda definitivamente. Una vez en la ciudad del Tajo, no el rio sino el socabón serrano donde más gente ha dejado de pagar hipotecas porque sencillamente se han tirado al vacío y a un difunto queda muy feo mandarle la letra el dia 30 , debíamos cubrir 25 kms. a pie donde a priori la dificultad más grande la planteaban los 8 primeros kilómetros de ascenso hacia lo que llaman el vértice vertical o algo así, ya que sobre el papel el resto iba a ser llano.

Bueno, pues esto era el a priori. Todo muy objetivo. ¿De que color es el caballo blanco de Santiago?. Blanco. Punto. Se acabó. Sin embargo la realidad fue bien distinta, al menos para mi. Ya llevaba un par de semanas fallando en los entrenos más de la cuenta, por un lado debido a las molestias que desde el ICAN vengo arrastrando en el isquio derecho, y por otro lado porque en estas fechas el cuerpo se me pone como........ como una puta mierda, hablando claro. Me entre la desgana, la desmotivación, me vuelvo un flojo, y de todo pienso lo mismo: ¡¡¡¡¡A la mierda!!!!!, que diría D. Camilo José Cela. Hay dias, pero 3 de 5 es así, y así no, hijo no. Es curioso, porque pensaba en la prueba y me atraía mucho hacerla, aun sabiendo como sabía que me iba a pegar un palizón del 15, pero esa apetencia no se trasladaba en un plus de motivación para entrenar, para esforzarme, y eso no me gustaba, pero bueno, que iba a hacerle. Esto es como los toros, si sale malo mátalo rápido que se va a notar menos. Para colmo  de males, y nunca mejor dicho, dos dias antes de la prueba agarré un trancazo primaveral, yo lo llamo resfrialergia, y entre el hambre y las ganas de comer pues ya me direis. El jueves antes de la prueba tenía la napia como las cataratas del Niagara, y si no me soné 60 veces en un dia que me caiga redondo sobre el teclado iuafeeeeeeerg,leirg347i,  ostras, que cabezazo le he dado al teclado jajajaja. El viernes el torrente mucoso se redujo, pero el cuerpo se me puso que pensé que iba a ser el primer hombre de la historia en tener el periodo. Aun así, y como ya estaba todo organizado, planteado, ordenado, y todo lo que acabe en ado, pues decidí seguir adelante y tomarme la prueba con tranquilidad e ir viendo lo que el cuerpo fuese pidiendo.

A las 9:00 en punto del sábado comenzó la prueba. Tomamos la salida unos 600 participantes entre los cicloturistas de la prueba larga, unos 195 kms., los de la corta, unos 107 kms., los duatletas y los triatletas. Dadas las circunstancias me situé al final del pelotón, y según fuese viendo, ya iría pedaleando. El grupo empezó a estirarse, y estirarse, y estirarse. De pronto me sentí como Indurain..... pero Prudencio, el hermano del bueno, que no era malo, sino lento. Desde Arriate a Ronda la prueba tenía salida neutralizada. Unos 8 kilómetros que en teoría servírían para alcanzar posiciones punteras y que cuando la carrera se abriese poder pillar un buen pelotón cabecero que nos hiciese la carrera al menos hasta el pantano. Sin embargo el cuerpo me decía que tranquilo. Que hay más dias que ollas y que de sufrir en La Sufrida nasti de plasti. Ya con la carrera abierta y camino del pantano las sensaciones van mejorando y poco a poco voy alcanzando grupos a los que voy dejando atrás al ver que su ritmo era inferior al mio. Sin embargo, y a pesar de esa mejoría, no voy bien del todo. Mucho moco; el catarro se hace notar con el esfuerzo y veo que no voy muy fino.  Al llegar a las inmediaciones del embalse el cielo estaba encapotado y hacia hasta algo de fresquete. Incluso llegué a plantearme el nadar porque pensaba que salir mojado y tirar Palomas arriba iba a hacer que cogiera una pulmonía. Sin embargo, al llegar a la T1 veo a José Manuel y me animó a nadar y seguir al menos hasta la T2.

Natación sencilla. Un perico en una barca a unos 500 metros, bordearlo, y de vuelta. Por donde quieras, menos por la orilla, machote. Y así lo hice. Una semana antes había nadado en la piscina los 2000 en 31:30 con muy buenas sensaciones y de menos a más. Allí, como en toda la prueba, malas sensaciones, y de menos a menos aun. A pesar de ello salgo del agua bien, no sin dificultades ya que las gafas se habían empañado y  salí por encima de unas rocas, pero bien. Otra prueba superada.

José Manuel había nadado conmigo, y al salir del agua le pregunté que a que ritmo tenía previsto correr. El me dijo que en torno a 5:00 el kilómetro, cosa que vi factible para mi también, así que visto lo visto, y lo que veía venir, decidí buscar un aliado y le esperé mientras se paraba regar los alrededores. Fijaos como iba, que justo al pasar el puente que separa al embalse del aliviadero me fui a la cuneta. Solo. Yo solito. Me miré si llevaba el dorsal, no lo veía porque iba bajo el maillot, y cuando alcé la vista estaba cogiendo caracoles. Y me vio José Manuel. Y se rio. Y con razón. Ahí me di cuenta de la caraja que llevaba encima. El puerto lo subí mal. Peor que nunca. Con el 34 y el 27, y justito. De pena. En los cuatro últimos años nunca, pero ni en carrera ni entrenando he manejado esos desarrollos para subir ni El Boyar ni Las Palomas. Al menos casi desde el comienzo de puerto. Aun así, a mitad de la subida supero a Alba que incluso se me había escapado en las primeras rampas, y ya en sus tres cuartos me uno a Titanpuerto con el que haría casi todo el regreso a Ronda. A ambos se nos unió un tal Esteban, y un rato él y otro yo, fuimos tirando del trio hasta llegar al pie de la subida a Ronda, donde éste se puso a tirar llevándome tocado del ala pero al fin y al cabo llevándome, e incluso sacando de punto a Manolo. Al final conseguí aguantarle, y de Ronda a Arriate, que era en descenso, me puse a tirar yo aprovechando los ochentaymás. de bien nacidos es ser agradecidos.

En la T2 nuevas dudas acerca de si seguir o no. Y en esas que aparece Titanpuerto y me animo a seguir adelante. Y curiosamente aquí tuve las mejores sensaciones de todo el dia. Hacía calor. Eran algo más de la una de la tarde y salí del campo de fútbol de Arriate que era donde estaba ubicada la T2 con bastante optimismo. ¿A qué iba a arreglar todo el tinglado al final?. Así corrí al menos 2 kilómetros, hasta que el terreno se empezó a empinar. Vale. Cuesta arriba se anda rápido, y el resto a correr. Dicho y hecho. Hasta el kilómetro 7-8 que era ascensión adelanto a 4 o 5 corredores, y en el empinado descenso de ese vértice vertical adelanto a otros 2. La cosa marcha. Y ahora a llanear. A un ritmo algo más rápido a 5:00 voy por un camino en ligero descenso hasta que en el kilómetro 11 -12, justo después de haber pasado a otros 2 corredores el cuerpo me dijo se acabó. No eran las piernas que no podían más. Ni el cansancio propio de estas competiciones. Mi organismo se colapsó. Así de fácil. Como cuando en los dibujos animados el coche de Goofy se calienta y el tapón sale por los aires. Igual. Supe que no volvería a correr. Fijaos que al final de la prueba marqué 7:50, y durante el descenso empinado que antes os comenté recuerdo haber mirado el reloj y haber pensado en que bajar de 7 horas era más que factible. Calculo que eran las 14:30 más o menos, porque pensé, 15 kilómetros andando a 10 minutos el kilómetro, 2 horas y media..... Sobre las 17:00 en meta, osea 8 horas de prueba, y ahí, ahí que estuve. Poco más hay que contar. La cosa pudo incluso ser peor, porque en el kilómetro 16 - 17 la sensación de sopor hizo que incluso me marease un poco, teniendo incluso que caminar en plan paseo dominical durante un kilómetro hasta llegar a un avituallamiento donde me bañé literalmente. Poco a poco fui perdiendo posiciones hasta que en el kilómetro 23 Titanpuerto llegó a mi altura y firmamos la paz de Versales con un sincero "si tú andas, yo ando". Paseo de abuelos hasta el final charlando como dos viejos amigos y llegando a meta casi después de 8 horas de haber salido de Arriate.

Os digo una cosa, yo volveré. No se si el año que viene iré a Marbella, pero aquí seguro que vuelvo. Me encantan estas pruebas. Minimalistas. Los avituallamientos sencillos, un tenderete a base de palos y un trozo de tela con más boquetes que unas bragas de encaje, y para hidratarse un botijo con agua, otro con Coca-Cola y otro de isotónico. Y si no te gusta el búcaro, te rellenan las botellitas y a huir. Beber Coca-Cola en un búcaro, ¡¡¡Dios Mio!!!. ¡¡¡Que maravillosa profanación a la bebida refrescante más vendida en el mundo!!!. Kilómetros y kilómetros de prueba siguiendo un camino marcado por un trozo de plástico atado a una rama y ya está. La natación hasta el tio de la barca y vuélvete por donde puedas.... En fin, que a mi me gustó y que volveré si Dios quiere. Y desde aquí os invito a todos a que os animeis con esta prueba al más puro estilo far west que seguro, seguro, no os deja indiferentes.